Taller de Comunicación Comunitaria con el Pueblo Bribri de Salitre
Por Itzel Cabrera
Introducción: Un Grito que Resuena desde la Tierra Sagrada
En las montañas y llanuras de Salitre, donde la tierra sagrada Iriria late con la historia de un pueblo, la defensa del territorio es un acto de existencia. Durante más de una década, el Pueblo Bribri ha librado una lucha pacífica y legal por la recuperación de sus tierras, usurpadas por personas no indígenas. Esta lucha, arraigada en el derecho y en la conexión matrilineal con el territorio, se ha topado no con la justicia prometida por la Ley Indígena (6172) de 1977, sino con una violencia sistemática, amenazas y una impunidad cómplice.
El punto más álgido de esta persecución fue el cobarde asesinato, en marzo de 2019, del líder Sergio Rojas, del Clan Uniwak. Su muerte no apagó la resistencia; por el contrario, atizó la determinación de una comunidad que, a pesar de contar con medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos desde ese mismo año, sigue esperando una protección real y el cumplimiento de la ley. Sin embargo, la violencia y la criminalización han recaído, injustamente, sobre los defensores y defensoras de su herencia.
En este contexto de resistencia y de urgencia por narrar su propia verdad, en diciembre pasado floreció un espacio de esperanza y herramientas: un taller de comunicación comunitaria y popular, articulado por la organización Bribri Ditsö Iriria Ajkönuk Wakpa.
La Comunicación como Herramienta de Vida y Defensa
Frente al cerco mediático que ignora o distorsiona su lucha, la necesidad de contar con sus propias herramientas de comunicación se volvió vital. Como expresan desde la comunidad: “Somos un pueblo en un proceso de implementación de diversas estrategias para el fortalecimiento de la organización propia. En ese proceso, la herramienta de comunicación es esencial para visibilizar las acciones”. No se trata solo de informar; se trata de existir en el espectro público en sus propios términos, de documentar para que no se olvide, especialmente tras el recrudecimiento de las amenazas de los últimos años.
La pregunta central era: ¿cómo comunicar desde la esencia bribri? La respuesta está en la cosmogonía misma. “Todo lo que somos está relacionado a nuestra cosmogonía, así que en cada comunicación el ser bribri y nuestra visión está implícita”, afirman. La comunicación, entonces, no es un ejercicio técnico separado, no es un lujo; es una necesidad urgente para visibilizar las acciones pacíficas de recuperación, para documentar los ataques y, sobre todo, para que la memoria no se borre. “El año pasado, con mayor fuerza, sentimos que esto debía grabarse, publicarse, para que no se olvide”. Es un acto integral donde el respeto a los mayores, la tradición oral, la visión del territorio como un ser vivo y la estructura matrilineal por la que se rigen imprimen su sello en cada mensaje, en cada imagen, y en cada audio.
El Taller: Tejiendo Saberes y Capacidades
El proceso formativo fue un intercambio de saberes dónde se aportó experiencia técnica en comunicación popular y una apuesta política por el uso de herramientas digitales libres y seguras. Esta elección no es menor: en un contexto de vigilancia y amenazas, proteger los canales y la información de la comunidad es un principio ético y de seguridad.
Para las y los participantes bribri, el taller fue “sumamente provechoso”, un espacio donde exploraron, quizás por primera vez de manera tan estructurada, la creación de contenidos propios. Lo que más resonó fue la posibilidad concreta de crear: “La realización de afiches, todo el proceso, de audio, video y demás”. Fue un descubrimiento del propio poder narrativo: “Demostrarnos que somos capaces de muchas más acciones de las que creemos que podemos hacer”. Este taller fue como plantar una semilla.
La Semilla que Florece: Autonomía y Solidaridad
Este taller no fue un evento aislado, sino la plantación de una semilla. Cuando se les preguntó qué necesita esa semilla para crecer fuerte por sí sola, la respuesta fue clara y contundente: “Darle continuo cuidado, seguimiento, interés, amor propio, lo cual es en definitiva lo que realizaremos”. Es un compromiso de autonomía, de apropiación tecnológica al servicio de la vida comunitaria.
La comunicación comunitaria y popular se revela, así, como un pilar fundamental de la resistencia. Es el antídoto contra el olvido impuesto y la desinformación. Es la herramienta para evidenciar lo que los medios no muestran: la dignidad de la lucha, la legalidad de sus demandas, la violencia que enfrentan y la profundidad de su cultura. Es, en última instancia, un acto de soberanía.
La solidaridad con el Pueblo Bribri y con todos los pueblos originarios no puede ser solo discursiva. Pasa por respetar y apoyar estos procesos autónomos de construcción de narrativa, por exigir el cumplimiento de la ley y la protección de la vida, y por entender que la defensa del territorio es la defensa de un equilibrio vital para todos.
‘’Ahora, nuestra comunicación comunitaria y popular es la trinchera desde la que contamos lo que otros callan: la verdad de nuestra lucha, la justicia de nuestra causa y la fuerza de nuestra cultura.
En Salitre, mientras defendemos la tierra, ahora también levantamos nuestra palabra. Porque quien cuenta la historia, defiende el futuro. Y ese futuro lo estamos escribiendo nosotros.’’





